Acción social

¿Qué es la atención primaria?

Es nuestra piedra angular y programa más importante. Lo desarrollamos cada martes a lo largo de todo el año. Así, cada sector o equipo de voluntarios tiene asignadas determinadas calles y avenidas de la zona sur de la ciudad y de los alrededores de nuestra parroquia. De esta forma, tratamos de dar una respuesta lo más personalizada y eficaz posible sin perder de vista que las visitas domiciliarias son un espacio fundamental de seguimiento y acompañamiento a cada una de las familias.

El programa de atención primaria complementa al servicio de acogida de las nuevas familias que por primera vez se acercan a nosotros a solicitarnos ayuda.

En el programa de atención primaria son siempre los mismos voluntarios quienes realizan las visitas a las familias, precisamente con el objetivo de ofrecerles una atención cercana y cálida. Generalmente, las visitas tienen una periodicidad regular pero, en ocasiones, pueden variar en función de las necesidades de cada caso.

Trabajamos por fundamentar el encuentro semanal con las familias desde la confianza mutua y la esperanza compartida que procura que cada persona sea responsable y protagonista de su proceso. Así, tratamos de dar un paso más allá al de la acción asistencial más básica construyendo juntos las bases para que las familias adquieran las herramientas y recursos que les permitan desarrollar una vida autónoma y satisfactoria. Por ello, fijamos nuestros objetivos a medio y largo plazo respetando los tiempos y las potencialidades de cada persona. En definitiva, es fundamental que las familias alcancen una participación plena y activa en todos los ámbitos de la vida. De ahí que entendemos la ayuda que les prestamos no como un fin en sí mismo sino como un medio que les motive y ayude en su promoción personal.

  • Familias con hijos que se han visto atrapadas por el paro de larga duración y cuyos ingresos económicos no les cubren sus necesidades más básicas ni les permiten hacer frente al pago de su hipoteca o alquiler.
  • Familias que vuelven a solicitar la ayuda después de haber finalizado sus procesos de inserción, pero que dada la situación de precariedad laboral se han visto de nuevo excluidas con la pérdida de empleo.
  • Mujeres desempleadas y que están solas al frente de sus hijos y del pago de la hipoteca o del alquiler.

 Así pues, y pese a que la necesidad más básica demandada es la alimentación, en muchos casos también necesitan ayuda para pagar los gastos del hogar, medicamentos, material óptico y material escolar.